PASTEL DE NARANJA

Pastel de naranja, historia:


Los pasteles fríos de fruta son siempre una buena opcion para finalizar una comida porque resultan más ligeros que cualquier otro postre y facilitan por tanto una buena digestión. 

En esta ocasión presentamos una receta de pastel frío de naranja que perfectamente admite otras opciones sutituyendo el zumo de la naranja por el de cualquier otra frua, especialmente la piña o el limón, que ofrecerán el mismo resultado fresco y agradable. 

Pero lo mejor sin duda de esta receta es la textura que aporta la gelatina en combinación con la cremosidad de la leche condensada y que hace que cada cucharada resulte un auténtico placer para el paladar. 

Si el postre lo hacemos con unas buenas naranjas de temporada, el éxito de su intenso sabor está más que asegurado. 

Vídeo paso a paso:


Ingredientes


  • 500 ml. de zumo de naranja 

  • 500 ml. de nata líquida

  • 350 gr. de leche condensada

  • 5 cucharadas soperas de azúcar

  • 11 láminas de gelatina neutra

  • Caramelo líquido



Pastel de naranja, preparación:


  • Paso 1

    Comenzaremos preparando el caramelo con sabor a naranja mezclando en un cazo cinco cucharadas de azúcar con 50 ml. de zumo de naranja. Damos calor y removemos hasta que adquiera un color tostado y con mucho cuidado de que no se queme. 

  • Paso 2

    Lo ponemos en el fondo del molde que vayamos a usar para nuestro postre y lo extendemos bien. 

  • Paso 3

    A continuación hidratamos la gelatina poniendo las láminas en un plato hondo con agua. 

  • Paso 4

    Ponemos en una cazuela la nata, la leche condensada, el zumo de naranja y el azúcar y removemos hasta que la mezcla sea bien uniforme. 

  • Paso 5

    Cuando comience a hervir bajamos el fuego e incorporamos la gelatina. Seguimos removiendo hasta que todo esté bien integrado. 

  • Paso 6

    Vertemos la mezcla en el molde y esperamos a que se cuaje. Cuando esté frío lo metemos al frigorífico para completar el proceso que podrá durar varias horas. 

  • Paso 7

    Ya sólo nos queda desmoldar y servir. El fresco sabor a naranja y la textura gelatinosa harán que, seguro, quieras repetir.